EN LA CABEZA DE UN PERRO
                                            Por Luzmila Kioko Perez


De todos los cuentos relatados por mi madre,  en particular este llamó mi atención , como es común  entre ella y yo,  
nuestras conversaciones se alargan  hasta altas horas de la madrugada trasladándome imaginariamente a estos
escenarios pintados por ella. Cuentan allá por los años cuarenta en el pueblo de Apolo,  existía una familia muy
distinguida y de mucho dinero,  uno de los hijos que estudiaba medicina en la ciudad de La Paz tomo sus
vacaciones para visitar a su familia y su amado pueblo.
Por  ese entonces el Lloyd Aéreo Boliviano cumplía su trabajo de trasladar pasajeros a esta región  la pista como
siempre estaba llena de gente esperando por sus allegados o encomiendas;  como era muy común por ese
entonces. Cuando Joaquín el joven estudiante descendió del avión en medio del gentío y el característico aire
apoleño,  lo único que sus ojos podían ver era una Hermosa joven ésta,  con una cabellera larga y  hermosa,  
comparada con la de las diosas llevaba un vestido al estilo camba que,  delineaba un cuerpo esbelto, tenia una piel
morena embrujadora de pasiones y  una mirada tierna que alcanzó los ojos del apuesto joven que,  inmediatamente
cayo rendido ante la flecha del cupido de esta mística mujer de nombre Iluna.
Iluna que era una lugareña,  mas bien,  de condición humilde tenía amores con un hombre muy atractivo alto y
robusto, algo que lo caracterizaba era su mirada profunda, sus ojos color miel y el ceno fruncido, Severino,  era el
enamorado de Iluna hacia ya un tiempito y este estaba enamoradísimo de ella, muchas mujeres se ofrecían ante su
atractivo físico,  pero, él estaba cegado por esa cabellera y la piel morena de su amada Iluna.
Estas vacaciones para Joaquín serían determinantes en su vida, en el transcurso de estas se vio envuelto en el
romance mas excitante de su vida,  Iluna le quitaba la respiración y ella amaba a Joaquín con desesperación, este
romance de amor a primera vista siguió contra viento y marea,  ya que los padres de Joaquín deseaban que él,  
terminará sus estudios de medicina en La Paz  pero Joaquín,  no quería separarse de Iluna ni  por un día.
Por su  parte, Iluna terminó el enamoramiento con Severino que quedo destrozado y sometido en el alcohol, y como
todo hombre despechado,  buscando venganza para aliviar ese amor y ese desengaño que lo quemaba por dentro  
y como es costumbre en nuestra tierra recurrir a los famosos “yachaj runas” grandes brujos;  que cumplen con los
pedidos de los amantes desesperados, o las curas y las limpias a las que acude la gente, Severino,  no podía dejar
de consultar sobre su futuro amoroso, saliendo aún mas decepcionado de allá ya que el brujo dijolé que olvidara a
Iluna que jamás volvería a él.
De Severino ya no quedaba nada, ya no era el hombre rudo y trabajador de antes, este era un hombre mas bien
sometido a sus impulsos, todos los días,  cuando el sol se ocultaba husmeaba alrededor de la casa de Iluna  sin
suerte. En un día cualquiera de la casa de Iluna la  “pasña” empleada  salió con un mandado y Severino no perdió
la oportunidad de enamorarla  esta ante los encantos del “misty” Patrón cayo rendida de amor haciéndose cómplice
del enamorado sin suerte, el que desesperado pidió a la empleada que robara una prenda intima de su señorita
Iluna, esta cumpliendo cualquier deseo del amado,  lo hizo de inmediato entregándole la prenda al atardecer  del día
siguiente como era ya costumbre para ellos encontrase en la misma esquina de la casa de Iluna.
Nadie imaginaba que Severino estaba tejiendo una venganza cruel tal como un arácnido maligno teje su red para
una victima inocente. El brujo que esperaba por él en el cementerio  le habia advertido a Severino que la ceremonia
debía ser en luna llena y a media noche, él practicaría magia negra. Severino sabia exactamente lo que debía
hacer; tenia en sus manos la cabeza de un perro envuelto con el calzón de Iluna. Severino habia terminado con la
vida del perro cortándole la cabeza,  esta sería enterrada a media noche en una tumba cualquiera con el fin de
volver loca a la dueña de la prenda, ésta era su amada Iluna! Quería que Iluna perdiera la cabeza, perdiera la
razón, cuan grande era este amor que prefería verla loca que sin el? o era un capricho absurdo que acabó con su
dignidád y su verdadera capacidad de amar , algo si era cierto las cartas ya estaban echadas las cosas no podían
cambiarse ya que Iluna y Joaquín anunciaron su enlace matrimonial, el enamorado y apuesto estudiante de
medicina no volvería mas a La Paz a continuar su carrera escogió por su felicidad Iluna una esposa abnegada y
tierna cuidaría de el.
Así pasaron los años ellos procrearon cinco hijos, Joaquín ya era conocido como el sanitario del pueblo, estos vivían
bien ya que el era también el dueño de la botica del pueblo. Joaquín no había desperdiciado esos años de estudio
en la Universidad Mayor de San Andrés que ahora eran solo un recuerdo en su vida, era inmensamente feliz al lado
de su bella y amada esposa.  Así pasaron los años. Un día Iluna ya en el otoño de su vida enfermo seriamente, la
gente comentaba que estaba “tocadita” o loquita , el esposo Joaquín que aún estaba enamorado de ella  la trasladó
a La Paz para su curación pero ella termino con su vida lanzándose desde el quinto piso de  un edificio,  que muerte
trágica, los rumores llegaron al pueblo de Apolo y fue muy comentado.  Así fue el final de un gran amor.
En una casita muy pobre un hombre viejo y solo estaba en el lecho de su muerte  sufriendo mucho pedía perdón  
por la muerte de Iluna, este era Severino el antiguo enamorado de Iluna que antes de morir confesó su secreto el
embrujo que se realizó  hace muchos años dio resultado. Que culpable se sentía este pobre hombre,  que estaba
consumido por la vejez y el alcohol y  desde entonces se supo la verdadera causa de la locura de Iluna.    
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