
| Breve Reseña Historica El Comandante Santos Pariamo, heroe de los apoleños, nació en la región de Apolo, cuyas palabras inmortales fueron “Yore Pore” lo que significa en español “Yo Puedo Hacer” estas palabras inolvidables lleno de gran valor y aliento a cada uno de sus guerreros Lecos, quienes lucharon junto al comandante contra los colonos españoles. La intensa resistencia que pusieron luchando con la ferocidad de tigre, llamo la atencion a los españoles, de donde nombraron el lugar Caupolican. Por que los guerreros lecos se asemejaban a los indios araucanos de Chile que lucharon bajo la direccion del cacique Caupolican. Desde los levantamientos de Tupac Katari en Ayo Ayo y Tupac Amaru en Cusco (1782) el hostigamiento y la organización de la resistencia frente a los españoles se comenzó a dar con mayor fuerza en la zona de piedemonte. Sin embargo fueron los Lecos de Apolo y Atén los que mayor resistencia opusieron a lose españoles. Este movimiento fue encabezado por el Capitán leco llamado Santos Pariamo, que en los ultimos años habia una estatua en la plaza principal en reconocimiento de su contribución a la independencia de Bolivia. El hecho que desató la revuelta en el norte de la Paz fueron los nuevos impuestos ordenados por el gobernador de la provincia de Caupolicán, Josef de Santa Cruz. Santos Pariamo organizó un cuerpo de flecheros para luchar contra "los Dragones de Apolobamba" que a su vez fueron organizados para pacificar las revueltas lecas encabezadas por Santos Pariamo, ya que nunca salieron de la región aunque de entre sus objetivos principales era el de mantener el dominio de la colonia española en el Alto Perú. Más tarde Santos Pariamo se uniría a la famosa republiqueta de Larecaja encabezada por el padre Muñecas. Este utilizó 500 indios flecheros en la guerra que sostuvo contra los realistas comandados por el Capitán Agustín Gamarra. Estos indios flecheros solo pueden pertenecer a grupos de piedemonte (Lecos, Aguachiles, Pamainos, Guarayos, Ricas, Moxenos, etc.) pero por la relación con Santos Pariamo y la visita que hizo al pueblito de Aten, se puede concluir que los flecheros eran Ricas y lecos. Una vez que Santos Pariamo fuera derrotado y se suicidara, los realistas iniciaron una persecución de los que habían colaborado con Pariamo; " ...un indígena llamado José Pacha, que era uno de los mas comprometidos, propuso a veinte o treinta familias el abandonar sus moradas para ir a buscar la quietud en lo más escondido de las selvas... conducida por Pacha, en busca de un recinto donde no pudiese llegar a ser descubierta; y habiendo traspasado los desiertos, finalmente se detuvo en una hondonada, a la que dio el nombre de Irimo." (D´Orbigny 1992:42-43) Esta es la leyenda que habla de cómo se fundó Irimo en la época de la independencia donde hasta en la actualidad existen familias con los apellidos Pacha y Pariamo. Sin embargo Santos Pariamo tuvo antecedentes en otros indígenas de la región de Apolobamba, como Pascual Cuqui que en 1782, según el historiador Cajías, "agitó a los pueblos de Apolo, Tumupasa, Ixiamas, Reyes y amenazó con sumar a la sublevación a los indios de las misiones de Moxos, Baures y Chiquitos". (Machicao 2000) Un elemento de bastante importancia es la situación de la tenencia de tierra en el partido de Caupolicán en los años anteriores a la declaración de la República. Por un lado la existencia de las ex misiones como Atén, Apolo o Santa Cruz del Valle Ameno donde viven los apolistas y lecos, pero lo que llama la atención es que en todo el partido de Caupolicán sólo existían cuatro haciendas y el resto o estaba deshabitado o era utilizado por los indígenas lecos de las misiones. Estas cuatro haciendas estaban ubicadas en Pata y en Pelechuco pero no había ninguna en Apolo y Atén. Este hecho constatado en 1817 cambiaría radicalmente en el transcurso del siglo XIX como se verá más adelante. Durante la Epoca de la República, Cuando Bolivia ya creada como nación, se denominó a la región de las misiones de Apolobamba como provincia de Caupolicán (23 de enero de 1826), y en el año 1842 la provincia Caupolican fue anexada al departamento del Beni. El Departamento del Beni fue creado mediante Decreto Supremo el 18 de Noviembre de 1842, durante el Gobierno del General José Ballivián, un año despues de la batalla de Ingavi cuando se derrotó al ejercito peruano (1841). EL Departamento del Beni fue creado originalmente con las Provincias Caupolicán, Yucares y Mojos. Vale aclarar que la Provincia Caupolicán (Hoy Franz Tamayo) se extendía hacia el norte hasta lo que fué el territorio del Acre o Territorios de Colonias que incluía al actual Dpto. del Beni y Pando. Con el transcurso del tiempo La Provincia Caupolicán perdió territorio primeramente a Pando, luego a Iturralde. Finalmente, La Paz en el año 1856 desmembró la Provincia Caupolicán (Provincia mas rica del mundo) del Departamento del Beni, con el único pretexto que la Provincia Caupolicán quedaba muy lejos para el Depto. del Beni. Pero eso no es cierto. La distancia de la ciudad de La Paz a la Provincia Caupolicán es de 420 Km, y la distancia del Beni a Caupolicán es escasamente 300 metros. Usted cruza el Rio Beni y ahí está Caupolicán (hoy Franz Tamayo). Después de la independencia, alrededor del año 1834 D´Orbigny pasa por Apolo y la describe de la siguiente manera: " El pueblo está formado de tres grupos distintos. El primero se encuentra situado antes de pasar el río, y se compone de casas diseminadas: en este grupo, que se llama la parcialidad de la Concepción, es donde se hallan establecidos los mercaderes de toda especie de frutos, y a quienes los habitantes nativos dan en su lengua particular el nombre de mataguas quienes eran procedentes de la region del altiplano, es decir forasteros para los apoleños. El segundo grupo, colocado en el centro y sobre un ligero promontorio de greda rojiza, está de la otra parte del río, y encierra la casa consistorial, la iglesia parroquial y el convento de los franciscanos, cuya fachada mira al este, da sobre una plaza en la que los lados norte y sud se componen de varios edificios, y la parte del este, frontera al convento, de una serie de casas habitadas por los indígenas; estas casas, cada una de las cuales tienen una sola puerta y como de quince a veinte varas de largo, se hallan colocadas sobre la colina en forma de anfiteatro, de suerte que desde el convento se descubre todo cuanto pasa en el interior de ella. Tal era el modo como las habían dispuesto los franciscanos, con el objeto de estar a la mira de todos los pasos de los indios, y de poder velar sobre sus acciones. En aquel entonces, los comerciantes que venían a la provincia, estaban obligados a hospedarse en el convento para efectuar sus trueques en presencia de los religiosos. Un arroyo separa esta segunda parte, del tercer grupo que se encuentra situado sobre el camino de Atén y dispuesto en el mismo orden que acabamos de ver en aquella." |