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LA ADMINISTRADORA BOLIVIANA DE CARRETERAS ADMITE QUE ESTA RUTA NO
ESTÁ ENTRE SUS PRINCIPALES OBJETIVOS, PESE AL DISCURSO GUBERNAMENTAL
DE DESARROLLAR EL NORTE PACEÑO
La Prensa (Bolivia)- La Paz,Bolivia
Domingo, 2 de agosto de 2009
La comunidad de Franz Tamayo pide asfaltar la carretera Charazani-Apolo, pero ABC
dice que no es prioritaria

Los pobladores de la zona indican que las principales dificultades de transitabilidad se presentan en la
época de lluvias, por los derrumbes y el lodo que se forma en los tramos de tierra. También se quejan del
mal estado de las góndolas. Las autoridades de la región anunciaron que insistirán en su demanda de
asfaltar el tramo debido a la gran cantidad de tráfico y al potencial de desarrollo económico de la zona
Los pobladores, residentes y autoridades de la provincia Franz Tamayo, en el departamento de La Paz,
demandan el asfaltado de la ruta Charazani-Apolo (163 kilómetros) y la construcción de 12 puentes a lo
largo del camino.
Sin embargo, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), que tiene a su cargo esta ruta, aseguró que
ambos proyectos no figuran entre sus prioridades.
Augusto Oblitas, un apoleño residente en la ciudad de La Paz, relató que el viaje en bus de la sede del
Gobierno a esa localidad toma 12 horas, tiempo que se reduce en una hora si es que se lo hace en
vagoneta.
Señaló que entre la ciudad de La Paz y Escoma no hay ningún problema porque la vía es asfaltada y cuenta
con señalización vertical y horizontal.
A partir de ese punto hasta Charazani y de ahí hasta Apolo se presentan los conflictos, más aún en época
de lluvias, puesto que la ruta es de ripio (arena colocada en el camino) y de tierra.
Desde Achacachi hasta Escoma (75 kilómetros) la vía está completamente asfaltada. De Escoma hasta
Charazani es de ripio y consta de 87 kilómetros. Desde ese punto hasta Apolo, que también es de ripio, son
163 kilómetros. El ancho de vía en promedio es de nueve metros, es decir, dos carriles holgados.
“Cuando llueve, lamentablemente el viaje es un problema porque hay lugares donde no hay ripio y el camino
es resbaloso, entonces las flotas no pueden avanzar”.
Este percance es más evidente, dijo Oblitas, en la subida de Ñecos, a la altura de la provincia Bautista
Saavedra, a unas tres horas y media de Charazani.
Además de este inconveniente, indicó, está la falta de puentes sobre 12 ríos menores, que cuando crecen,
por las precipitaciones pluviales de la época, se hace imposible transitarlos, situación que incrementa las
horas de viaje hasta Apolo. “Los vehículos, las flotas, los autos que toman esa ruta muchas veces se quedan
parados por horas por el caudal del río y la falta de un puente”.
De acuerdo con Mario Baquiata, subprefecto de la provincia Franz Tamayo, a cuya jurisdicción corresponde
este tramo carretero, hace unos meses (no especificó cuántos) se produjeron derrumbes en la provincia
Bautista Saavedra.
El incidente motivó a los comunarios a solicitar a la empresa responsable del mantenimiento de la vía
“aumentar el ripio”, puesto que ese lugar es húmedo y es propenso a sufrir desmoronamientos, pero el
pedido no fue atendido.
Baquiata señaló que la demanda de los pobladores, principalmente de Apolo, es que la ruta sea asfaltada,
por lo que, pese a la negativa de las autoridades de la ABC, que señalan que debe mantenerse con ripio,
insistirán con las gestiones.
A diario, indicó la autoridad, salen de La Paz rumbo a Apolo entre seis y siete buses, lo que significa que es
una vía transitada y, por tanto, “merece una mayor atención”.
El secretario general de la ABC, José Luis Rivero, informó que la ruta La Paz-Charazani-Apolo corresponde
a la Red Vial Fundamental, por lo que su estado es responsabilidad de esa institución, aunque esto no
significa que la Prefectura y las alcaldías de la zona no puedan invertir en el mejoramiento del tramo, previa
coordinación interinstitucional.
Rivero admitió que por el momento no hay ningún proyecto orientado a asfaltar esa vía como tampoco a la
construcción de puentes, debido a que no se encuentra dentro de las obras que la ABC considera
prioritarias, tales como la carretera Jaime Mendoza o la ampliación de las rutas La Paz-Oruro, Villa Tunari-
San Ignacio de Moxos.
“Hay la aspiración, pero de momento no está previsto, es que el interés mayor es vertebrar oriente con
occidente, el sur con el norte a La Paz, de modo que posibilite la integración interoceánica entre Brasil,
Chile y Perú”.
Rivero señaló que lo que sí se ejecuta en la ruta Charazani-Apolo es el mantenimiento periódico de la vía a
cargo de la empresa Inglobol Asociados, la cual comenzó las faenas en febrero de este año y tiene como
plazo de entrega 250 días calendario.
Los trabajos consisten en la construcción de muros de contención, reconformación de canales y ríos,
construcción de alcantarillas y señalización horizontal y vertical, ítems que demandaron una inversión de 22,5
millones de bolivianos, financiados en 60 por ciento por el Banco Mundial (BM), 30 por ciento por la
Prefectura y 10 por ciento por el cobro de peajes.
Explicó que entre agosto y septiembre se lanzará una nueva licitación para las mismas tareas de
mantenimiento, de modo que los trabajos sean continuos.
En criterio de otro residente de Apolo, quien consideró que el viaje de la ciudad a esa localidad es “tranquilo
y seguro”, a diferencia de lo que ocurría hace algunos años, hay otro problema que deben sufrir los viajeros y
es el mal estado de las góndolas, situación que no es controlada por el personal de Tránsito.
“Hay flotas que no tienen llanta de auxilio y otras que viajan sin un reemplazo tomando en cuenta que el viaje
es largo”.
El costo del pasaje en bus es de 50 bolivianos. Debido al incremento de la demanda, contó, se habilitó hace
un año la salida de vehículos a las 17.00, los que llegan a su destino al amanecer.
Dos pueblos con potencialidades
El municipio de Apolo, en la provincia Franz Tamayo, está ubicado a 400 kilómetros de la ciudad de La Paz
y tiene unos 18.000 habitantes. El viaje por tierra dura 12 horas; antes, cuando se ingresaba por Yungas,
tardaba hasta 48 horas.
Sus habitantes se dedican principalmente al comercio, pero también a la producción del café y al cultivo de
la hoja de coca.
Las autoridades del municipio consideran que Apolo es un pueblo pobre y olvidado, debido a que
en el lugar sólo hay una avenida asfaltada, las demás son de tierra, no hay señal de telefonía celular y la
electricidad recién llegó hace un año.
La promesa de encontrar petróleo en esas tierras trajo consigo la llegada de mucha gente que
comenzó a comprar casas y terrenos en el lugar y a abrir negocios con la esperanza de mejorar su nivel de
vida cuando se produzca la explotación.
Charazani, cuna de la cultura ancestral Kallawaya, está ubicada a 260 kilómetros de la ciudad de La Paz.
Este pueblo tiene paisajes espectaculares, en virtud de sus montañas y restos arqueológicos, como las
terrazas prehispánicas.
La cultura Kallawaya es el símbolo de la provincia Bautista Saavedra por la cualidad de los médicos del
mundo andino. Desde antes de la Colonia han puesto su saber y experiencia para curar cuerpos y almas.
El mundo ha reconocido su saber, pues la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoció en 2003 a esta cultura como Obra Maestra del Patrimonio Oral e
Intangible de la Humanidad.
Charazani tiene unos 12.000 habitantes, quienes se dedican en especial a la artesanía, la producción de
mates y el turismo, pero también a la agricultura y la minería.
Sedcam ejecuta estudios en dos caminos
La Prefectura de La Paz, a través del Servicio Departamental de Caminos (Sedcam), realiza al menos dos
estudios a diseño final para la apertura de dos tramos carreteros cercanos a la ruta Charazani-Apolo.
El jefe de la Unidad de Proyectos y Estudios del Sedcam, William Marca, dijo que los dos análisis toman en
cuenta el camino que vincula Pelechuco-Pata-Apolo y el que une Italaque-Mocomoco-Chuma, que, si bien no
están dentro del camino principal, son rutas alternas para llegar al municipio de Apolo.
En ambos casos, dijo, se trata de aperturas de vía, porque a la fecha son apenas senderos que son
transitados con dificultad.
Se prevé contar con los resultados de ambos estudios durante este año, para posteriormente gestionar el
financiamiento y lanzar la licitación de las obras.
Marca indicó también que la Prefectura y otras entidades, como el Viceministerio de Transportes, la
Brigada Parlamentaria de La Paz, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y otros sectores,
participan en reuniones que apuntan a retomar el proyecto de la construcción de la vía Apolo-Ixiamas, la cual
fue olvidada luego de que se presentara el problema de identificar una ruta distinta de la que pasa por el
Parque Nacional Madidi, debido a la oposición de organismos internacionales ambientalistas.
En relación con la ruta La Paz-Charazani-Apolo, dijo, como es una vía que pertenece a la Red Vial
Fundamental, es la ABC la que debe tomar decisiones para ejecutar proyectos de mejoramiento en los que
el Sedcam puede cooperar con una contraparte de hasta el 20 por ciento si se trata de una intervención.
Entre Escoma y Charazani se encuentran las comunidades de Quiabaya, Hualpacayo, Italaque, Chuma y
Punasani, entre otras. Desde ese punto hasta Apolo hay unas diez comunidades que utilizan la carretera de
ripio y tierra.
Descripción de la ruta
Las poblaciones de La Paz y Apolo están separadas por unos 400 kilómetros.
La de La Paz a Escoma es una vía asfaltada y con señalización.
A partir de ese punto y hasta Charazani es una ruta ripiada de nueve metros de ancho.
De ese lugar hasta Apolo es una vía en la que se entremezclan el ripio y la tierra.
Según el subprefecto deFranz Tamayo, Mario Baquiata, este tramo sufre derrumbes.
Las dificultades se presentan principalmente en época de lluvia y con los coches grandes.
A este problema se suma, según un residente de Apolo, el mal estado de los buses.
Otro asegura que hace falta el tendido de 12 puentes sobre ríos menores.
Mantenimiento
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), como responsable de la ruta Charazani- Apolo, que
corresponde a la Red Vial Fundamental, lleva adelante el mantenimiento periódico de la ruta.
Los trabajos comenzaron en febrero y están a cargo de la empresa nacional Inglobol Asociados, la cual
tiene un plazo de 250 días calendario para concluir la obra.
Esta tarea demanda una inversión de 22,5 millones de bolivianos.
Este monto está financiado por el Banco Mundial en un 60 por ciento, por la Prefectura de La Paz en un 30
por ciento y por la cuenta nacional de carreteras en un 10 por ciento.
Los trabajos que se realizarán a lo largo de la ruta consisten en la construcción de muros de contención,
reconformación de canales y paso de ríos, construcción de alcantarillas y señalización vertical y horizontal.
La ABC anunció que entre agosto y septiembre se lanzará una vez más la licitación para este trabajo.